Qué ver en Marrakech en un fin de semana

¡Hola Viajeros!

En verano de 2019 nos escapamos a pasar un fin de semana a Marrakech y os podemos garantizar de que nos quedamos con ganas de conocer más cosas de la ciudad y también de ir a más sitios de Marruecos, como por ejemplo al desierto.

Detalle de un puesto de especias

Pero si solamente disponéis de un fin de semana, os dejamos algunos lugares que creemos no debéis perderos en la caótica y bella ciudad marroquí.

Viernes. Día de llegada y traslados

Encontramos una muy buena tarifa con Iberia, y el horario también era estupendo porque salía de Madrid a las 5 de la tarde y aterrizaba en Marrakech a las 6, por lo que pudimos aprovechar toda la tarde del viernes para dar nuestro primer paseo por la ciudad.

Aeropuerto de Marrakech
Aeropuerto de Marrakech

Para el tema de los traslados a la ciudad, os dejamos el link a nuestro post en el que os damos datos útiles para organizar un viaje a Marrakech.

Después de llegar e instalarnos en nuestro Riad, donde nos recibieron con un riquísimo té moruno y pastas. Salimos disparados a conocer la plaza Jemma Fna y ver su famoso atardecer.

Plaza Jemma Fna

Elegimos Le Grand Balcon du Café Glacier y no fuimos los únicos. Ya podéis llegar pronto y escoger bien el sitio desde el que queréis contemplar la puesta de sol, porque luego es imposible moverse.

No teneis que pedir nada de comer, pero os van a obligar pagar una bebida si queréis acceder a la terraza. No es ninguna ruina y se agradece tener una botella de agua, por lo menos en el mes de julio.

La puesta de sol es muy bonita, pero también resultó muy entretenido contemplar el bullicio de la plaza, ver a todos los vendedores dispuestos a seducir a los turistas con toda clase de artilugios. La plaza se llena de puestos de comida callejera, cuyos cocineros no dudarán en ofreceros y tentaros con menús de lo más económicos, pero hay que saber dónde se puede comer y dónde no, por lo que si no estáis seguros, es mejor rechazar la oferta.

Koutubia al atardecer
Koutubia al atardecer

Cuando ya cayó la noche, decidimos que era momento de ir a cenar y como estábamos cansados del viaje, elegimos un restaurante que estaba en la misma plaza. Cenamos en Zeitoun Café y nos gustó mucho, probamos el tajine de pollo, ambos coincidimos en que es un plato muy denso para una cena. La comida estaba muy rica y bien presentada, muchos de los platos llevaban aceitunas, por lo que nos fuimos felices, contentos y llenos.

Cena en Zeitoun Café

Tenemos varios stories del viaje en nuestro Instagram, por si os apetece verlos.

Cuando terminamos de cenar emprendimos la vuelta al Riad y aunque íbamos con un poco de miedo, porque estábamos convencidos de que nos acabaríamos perdiendo, llegamos rápido y sin problema alguno. Al final nos hicimos a la ciudad y nos acabamos orientando muy bien, a pesar de no llevar datos en el móvil.

Sábado. Free Tour por la ciudad, visita del Palacio de la Bahía y tarde en un Hammam

Por la mañana disfrutamos de un rico desayuno en nuestro Riad y luego salimos corriendo para llegar a la hora a la que comenzaba el Free Tour.

El Tour lo reservamos a través de Civitatis y aunque nos suelen gustar bastante estos recorridos, esta vez nos decepcionó un poco. Nos llevaron por la ciudad y nos contaron información interesante de los edificios, costumbres e historia del país. Luego hicimos la visita del Palacio de la Bahía con el guía, aquí ya empiezan los primeros problemas, porque si queréis enteraros de la historia y a la vez hacer fotos, es imposible.

Palacio de la Bahía

Entre la cantidad de gente que hay y que el grupo era grande, se hace imposible seguir la visita y disparar fotos de calidad al mismo tiempo. Si dais prioridad a la fotografía hacerlo por libre y tomaros todo el tiempo que necesiteis.

La entrada no es cara y el horario de apertura del Palacio es de 9 de la mañana a 5 de la tarde.

Otro de los motivos y quizás el principal, por el que no nos gustó el tour, fue porque la última hora nos metieron como en un herbolario, en el que nos empezaron a sacar productos y más productos de allí, como el aceite de argán, especias e infusiones. Al final perdimos mucho tiempo realizando aquella actividad que a nosotros no nos interesaba demasiado, o por lo menos no tanto como para perder una hora y media.

Cuando terminamos la visita nos fuimos a comer al restaurante La Cantine des Gazelles, a día de hoy no hemos visto un menú del día que cueste 10€ y que traiga tanta comida como el de este restaurante. Impresionante se queda corto, de hecho hay una foto mía que me disparó Joaquín a traición cuando me pusieron el plato en la mesa, típica foto en la que una imagen vale más que mil palabras.

Al final me he decidido a subirla, aunque no sea una de mis mejores fotos.

Llegamos a la conclusión de que aunque la comida estaba muy buena, es mejor pedirse un plato, porque es imposible comerse todo eso y más todavía por el calor que hacía.

¡Importante! En este restaurante no nos dejaron pagar con tarjeta, por lo que tenéis que llevar suficiente dinero en efectivo (nosotros no lo llevamos y nos tocó pagar en euros).

Por la tarde nos dimos un capricho y nos relajamos en el hammam Les Bains d`Azahara. Elegimos el pack tradicional: hammam, exfoliación al jabón negro, baño de pies con pétalos de rosa y una hora de masaje. Nos costó 85€ a los dos y nos trataron genial.

Os dejamos link a la web de los baños por si os apetece curiosear y ver los distintos tratamientos que ofrecen. Y por si queréis reservar con tiempo.

Tras el masaje nos marchamos al Riad y antes de vestirnos, aprovechamos para darnos un baño en la piscina y hacernos unas fotos de recuerdo. Luego volvimos a la plaza a ver nuevamente la puesta de sol (somos muy pesados con las puestas de sol y los timelapse).

A pesar de que habíamos comido como si no hubiera un mañana, teníamos reserva para cenar en uno de los restaurantes más famosos de Marrakech, decimos famoso por la cantidad de veces que lo habíamos visto en instagram.

Nomad

El restaurante es el Nomad y se encuentra en la plaza des Epices. Lo ideal es coger mesa en la azotea, para cenar con vistas a la ciudad, os aconsejamos reservar. No obstante creemos que por el día, las fotos salen mejor que por la noche, que no había apenas luz.

De la comida no nos podemos quejar, la cantidad era mucho más reducida que en la Cantine, pero no estaba nada mala. Os recomendamos los zumos naturales.

Después de cenar nos atrevimos a meternos por los zocos y no sabemos muy bien cómo pasó, pero acabamos saliendo a la Plaza Jemma antes de lo planeado y decidimos ir al hotel a descansar.

Zoco por la noche

Por cierto aquella noche la plaza estaba hasta arriba, no cabía un alfiler. Además de que estaba lleno de turistas, los locales habían salido a disfrutar de la noche del sábado.

Domingo. Visita al Jardín Secreto, Plaza Jemma y regreso a España

La segunda y última mañana la comenzamos visitando el Jardín Secreto. Se encuentra en el interior de la medina, se accede por la calle Mouassine, 121, queda más céntrico que el Jardín Majorelle y por eso fue que escogimos este. No apetecía andar nada con la que estaba cayendo.

Aquella mañana fuimos testigos de lo que es ir a Marrakech durante el mes de julio y es que el día de antes, al parecer no había sido un día “normal”. Los 29 grados que marcaron aquel día el mercurio fueron un regalo y cuando el domingo subieron las temperaturas, no había quien parara por la calle.

Marrakech

Como os íbamos contando, la visita del jardín secreto es rápida, aunque si quereís podeis disfrutarla de forma relajada, escuchando el agua correr por las fuentes y transcurrir por el jardín, que estaba cuidado al detalle.

Jardín Secreto en Marrakech

Nosotros también subimos a la torre, cuya visita se hace de forma guiada. Si tenéis suerte y vais un día que esté despejado y con buena visibilidad, podréis ver el Atlas a lo lejos. Conste que nosotros no tuvimos esa suerte. Os dejamos link a la web del jardín para que podáis ver los diferentes horarios que tienen, en función de la época del año.

La entrada cuesta 60 dirhams y 35 más si queréis subir a la torre, unos 10€ por persona.

Jardín Secreto

Cuando terminamos nos fuimos directos a tomar un zumo, el calor ya empezaba a apretar y hacer de las suyas.

De rebote pasamos por el café Atay, al que teníamos muchas ganas porque lo habíamos visto en instagram y nos parecía muy mono. Allí arriba tuvimos unas vistas muy chulas de la ciudad y nos tomamos unos zumos muy buenos.

Con las pilas cargadas salimos a la calle y comenzamos a recorrer los zocos. Ahora mismo no sabríamos decir por cuales pasamos, pero desde luego los que más llamaron nuestra atención fueron los que venden platos, luces y especias.

Puesto de lámparas en Marrakech
Puesto de lámparas en Marrakech

Hay que tener cuidado y preguntar antes de hacer fotos, hay vendedores que os van a pedir que les deis unos pocos dirhams a cambio de la foto. Otros sin embargo os dejarán, pero por ejemplo os pueden pedir que no saqueis a las mujeres o ellas mismas se apartan para no salir en la foto. Es mejor ser respetuoso con ese tema.

Joaquín lo pasó mejor, pero en mi caso tuve algún momento en los que el calor me pasó factura y necesitaba pararme a la sombra y beber agua cada dos por tres para no marearme. Por lo que no quedaba más remedio que bajar el ritmo y ver lo que buenamente se pudo.

Zoco en Marrakech

Antes de irnos, subimos al café Des Epices y echamos un último vistazo a la ciudad. Efectivamente de día las vistas ganaban mucho, aunque aquella tarde no había forma de aguantar demasiado tiempo sin estar debajo de un aire acondicionado.

Plaza Des Epices

Si disponéis de más tiempo en la ciudad os recomendamos hacer alguna excursión por el desierto o ir a la zona del Palmeral y hacer un tour en quad. A nosotros obviamente no nos dio tiempo, pero os dejamos enlaces para que echéis un ojo a las diferentes excursiones que podéis hacer.

A la hora que habíamos acordado con el Riad nos recogieron y nos llevaron al aeropuerto. Nos fuimos contentos porque el fin de semana había sido espectacular, tristes porque había sido poco y nos quedaron mil cosas por ver, pero Marruecos no está lejos y sabemos que volveremos pronto.

Aeropuerto de Marrakech
Aeropuerto de Marrakech

Hasta aquí llega nuestro post por Marrakech, esperamos que os resulte útil para preparar una escapada por la ciudad y si necesitáis algo más, no dudéis en contactar con nosotros, trataremos de ayudar en lo que podamos.

Os deseamos una buena semana y nos vemos pronto con un nuevo destino.

Jardín Secreto en Marrakech
Entrada en el Jardín Secreto

¡Hasta pronto viajeros!

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