¿Ya has visto la Torre Eiffel, el Louvre y Montmartre y te apetece conocer otra cara de París? En este artículo reunimos siete lugares que visitamos durante nuestros viajes y que nos ayudaron a salir durante unas horas de la ruta más habitual.
Encontrarás desde un cementerio monumental hasta pasajes cubiertos que parecen detenidos en el tiempo. Algunos no son secretos ni están vacíos de turistas, pero no siempre se incluyen en un primer viaje a París. Todos ellos merecen un hueco si repites viaje o dispones de varios días en la ciudad de la luz.
Si es tu primera visita, puedes combinar estas ideas con nuestra guía para viajar a París.
1. Pasear por el cementerio Père-Lachaise
Visitar un cementerio quizá no sea el primer plan que te viene a la cabeza al organizar un viaje a París. Sin embargo, Père-Lachaise es mucho más que una sucesión de tumbas: sus avenidas arboladas, las esculturas funerarias y las sepulturas cubiertas de vegetación hacen que el paseo tenga una atmósfera muy especial.
Aquí descansan figuras como Édith Piaf, Frédéric Chopin, Oscar Wilde y Jim Morrison. Puedes buscar sus tumbas, pero también merece la pena desviarse de las avenidas principales y fijarse en los monumentos que aparecen por el camino. A nosotros nos sorprendieron tanto algunas sepulturas como lo frondosa que es la parte antigua del recinto.

¿Merece la pena incluirlo en una primera visita a París? Si tienes poco tiempo, priorizaríamos los lugares imprescindibles. En un segundo viaje, o si te atraen la historia y los paseos tranquilos, sí nos parece una visita diferente. El recinto es grande: elige antes qué zonas quieres recorrer para no pasar todo el tiempo buscando tumbas concretas.
La entrada al cementerio es gratuita. Los horarios cambian según la época del año, así que conviene consultarlos antes de ir. Si prefieres conocer las historias que hay detrás de sus sepulturas, también puedes valorar hacer una visita guiada por Père-Lachaise.
2. Pasear junto al agua cerca de Bastilla
Uno de los paseos que recordamos de aquel viaje no estaba en nuestros planes. Volvíamos de ver la colorida Rue Crémieux cuando encontramos una zona junto al agua donde había gente sentada disfrutando del final del día. Nos acercamos por curiosidad y acabamos quedándonos un rato. Se trata de un canal de 4,5 kilómetros, de los cuales 2 son subterráneos y que recorre los distritos números X y XI de París
Es uno de esos momentos que nos gustan de París: dejar de correr de monumento en monumento y dedicar tiempo a pasear. Si visitas la zona de Bastilla, puedes combinarla con Rue Crémieux y continuar después hacia Le Marais.
Nuestro consejo: guarda este plan para una tarde en la que no tengas entradas ni horarios que cumplir. Su atractivo está precisamente en poder detenerte y disfrutar del ambiente.
3. Recorrer Le Marais sin prisas
Le Marais no es un barrio desconocido, pero sí uno de nuestros favoritos para dedicar unas horas a caminar sin una ruta demasiado estricta. Entre sus calles encontrarás plazas, tiendas, fachadas bonitas y cafés donde hacer una pausa.

Nosotros incluiríamos estas paradas:
- Place des Vosges. Es una de las plazas más bonitas de París y un buen punto desde el que empezar a recorrer el barrio.
- La Favorite. Nos llamó la atención su fachada, que fotografiamos durante el paseo. Puedes verla junto a Rue de Rivoli.
- Alrededores del Centro Pompidou. Su arquitectura contrasta con las calles próximas y hace reconocible la zona. Ten en cuenta que el edificio está cerrado por reformas: inclúyelo como parada exterior, no como una visita al museo.
- Les Halles de París. Se trata de un núcleo comercial ubicado en la Rue de Rivoli. Es ideal para pasear y hacer algunas compras, además en los alrededores hay muchos bares y restaurantes. Es una zona que está muy animada durante los fines de semana y queda muy cerca del jardín Nelson Mandela, por si queréis pasear un rato por un espacio verde.
- Iglesia Saint-Eustache. Queda muy cerca de Halles de París y del jardín de Nelson Mandela, además está considerada como una obra maestra del estilo Gótico Tardío. La entrada es gratuita.
Todos estos puntos nos parecieron muy interesantes, además vimos muchas cafeterías y tiendas bonitas, que seguro captan vuestro interés.
¿Cuánto tiempo dedicarle? Nosotros reservaríamos al menos un par de horas para Le Marais. Si quieres entrar en tiendas, sentarte a tomar algo y seguir hasta Les Halles, deja libre buena parte de la tarde.
4. Entrar en la ópera Garnier
La visita a la Ópera Garnier surgió casi por casualidad. Nuestra primera idea era conocer las catacumbas, pero cambiamos de plan y, después de ver fotografías del interior de la Ópera, decidimos entrar. Fue uno de esos cambios de última hora que acabamos agradeciendo.

Lo que más nos impresionó fue la Gran Escalera, que puedes ver en nuestra fotografía, y la decoración de los salones. Aunque no vayas a asistir a una representación, recorrer el edificio permite apreciar una faceta de París muy distinta a la que se ve desde la calle.
El edificio fue mandado construir por Napoleón III al arquitecto Charles Garnier, que fue el encargado de diseñarlo en el Siglo XIX de estilo neobarroco. Otro dato curioso es que este fue el lugar que sirvió de inspiración a la famosa obra de «El Fantasma de la Ópera«. Durante la visita también quedamos impactados al entrar al Grand Foyer, nos pareció majestuoso.
¿Merece la pena pagar la entrada? Si disfrutas de la arquitectura y de los interiores históricos, para nosotros sí. Ahora bien, consulta las condiciones de la visita antes de comprar. Algunas zonas pueden no estar disponibles o accesibles por actividades del teatro. Puedes comprobar la disponibilidad en la web oficial de la ópera.
5. Descubrir los pasajes Panoramas, Jouffroy y Verdeau
Si te apetece hacer un plan diferente en el centro de París, entra en sus pasajes cubiertos. Son galerías comerciales con escaparates, pequeños negocios y detalles arquitectónicos que invitan a pasear mirando hacia todas partes.
Nosotros recorrimos la zona de Passage des Panoramas, Passage Jouffroy y Passage Verdeau. La gracia está en enlazarlos como parte de un mismo paseo, entrando en las tiendas que te llamen la atención y deteniéndote a fotografiar sus cubiertas y escaparates.
El Passage Jouffroy queda junto al Museo Grévin y el Passage Verdeau continúa el recorrido al otro lado de la calle. Puedes combinar los tres con la visita a la Ópera Garnier para dedicar una tarde a esta parte de París.
6. Subir a la terraza de Printemps Haussmann
Si estáis por la zona de la Ópera Garnier, podéis aprovechar para entrar en Printemps Haussmann y subir a su terraza. No es un gran mirador, pero es gratuito y eso en París se agradece mucho.

Hay dos edificios que pertenecen a las mismas galerías, uno de ellos es solamente para los clientes de los restaurantes. Hay una pasarela que conecta ambos edificios en la planta tercera, por si os equivocáis (como nosotros). Este plan encaja muy bien entre la Ópera y los pasajes cubiertos y al ser gratuito permite dar un respiro al bolsillo.
7. Entrar en la Sala Oval de la Biblioteca Nacional de Francia
La Sala Oval de la BnF Richelieu es uno de esos interiores que sorprenden incluso cuando ya habéis visitado los monumentos más conocidos de París. Podéis entrar para contemplar la sala y, si os apetece, quedaros un rato leyendo. Es un espacio de acceso libre y gratuito, pero que no debe confundirse con la visita al museo de la BnF, que tiene sus propias condiciones.

Hay que pasar el control de seguridad y acceder por la puerta que está en el patio a la derecha. Una vez entras, te van a preguntar si quieres ver el Museo y te pedirán que pagues la entrada. Debes indicar que quieres acceder a la Sala Oval y te dejan entrar.
La biblioteca pública queda muy cerca de la Galerie Vivienne, por lo que podéis visitarlas en un mismo paseo. Os recomendamos consultar los horarios oficiales antes de organizar la ruta.
Mapa con los 7 lugares diferentes para ver en París
¿Cuál de estos planes elegir si tienes poco tiempo?
Depende de lo que busques. Para pasear y hacer fotografías, escogeríamos Le Marais y los pasajes cubiertos. Para una visita interior especial, la Ópera Garnier. Y para descubrir un París más tranquilo, Père-Lachaise o un paseo sin prisas junto al agua cerca de Bastilla.
No hace falta intentar meterlos todos un solo día. Lo mejor es añadir uno o dos a tu itinerario según la zona en la que ya vayas a estar. Así tendrás tiempo de disfrutarlos sin convertir el viaje en una carrera.
¿Conocías alguno de estos lugares? Si estás preparando tu viaje, también puedes leer nuestro posto sobre los 10 lugares que debes visitar en París.
Aquí dejamos este post con 7 de los lugares que nos parecen menos conocidos a la hora de planificar un a ruta de viaje por la ciudad de París. Esperamos que os hayan parecido interesantes y cualquier duda, ya sabéis que podéis escribir por aquí o por Instagram. Abajo os dejamos entradas relacionadas y os recordamos que en nuestro perfil de Instagram vamos subiendo fotos y vídeos de nuestros viajes y escapadas.
¡Hasta pronto, viajeros!

Deja un comentario