Itinerario de 3 días por el Valle del Mosela: Ruta en coche y paradas imprescindibles

¡Hola viajeros!

En este post os vamos a proponer un itinerario de viaje por la región del Mosela en coche, sin duda uno de los road trips más recomendables para hacer en Alemania.

Nosotros pasamos 3 noches en esta región y otras dos noches en Luxemburgo, pero eso os lo contaremos en otro post. Aquí nos vamos a centrar en los lugares y pueblos más bonitos que vimos durante este viaje, así como os dejaremos consejos para hacer que vuestra visita sea perfecta o casi.

Día 1. Salida de Luxemburgo y noche en Tréveris

Desde Luxemburgo a Tréveris se tarda poco más de media en coche, por lo que es una buena opción ir a la región del Mosela por el país ducal.

Una vez llegamos a Trier (Tréveris) dejamos el coche en el parking del hotel e hicimos el check-in. Nuestro alojamiento estaba en pleno centro, por lo que nos movimos caminando. No obstante hay sitios que quedan un poco más apartados, como por ejemplo el anfiteatro que está a unos 20 minutos andando desde el centro.

En Trier no os podéis perder la Porta Nigra, que fue construida por los romanos en el año 180 con torres de piedras, está considerada como la puerta romana mejor conservada del mundo. Por la Simeonstrase, que sale desde la propia puerta, llegaréis a la Hauptmarkt que es la encantadora plaza del mercado. El día que llegamos estaban sirviendo copas de vino en el quiosco del centro de la plazo por 3€. Como se trata de un producto muy popular en la región nos pedimos una copa de vino blanco para probarlo. Os pedirán además una fianza por si no devolvéis la copa, pero luego os la devuelven.

Porta Nigra en Tréveris
Porta Nigra

De la plaza sale la Sternstrase que llega hasta la plaza Domfreihof, aquí se encuentra la Catedral de San Pedro, considerada como la iglesia episcopal más antigua de Alemania y justo al lado está la Iglesia de Nuestra Señora de Tréveris. Ambos templos son una preciosidad y además son gratuitos por lo que os recomendamos entrar. La segunda cuenta con unas vidrieras preciosas, cuando entra la luz del sol estaba increíblemente bonita y es la primera iglesia de estilo gótico de Alemania.

En Tréveris también es posible visitar las ruinas de unas termas romanas, se llaman Kaisertherme. Datan del siglo IV y poseen unas extensas galerías subterráneas. También están aquí ubicadas las Viehmarktthermen, que son del siglo I, en su interior se conservan baños romanos y restos de un convento de capuchinos de estilo barroco. Hay que pagar por acceder a ambos lugares, las termas tienen un coste de entre 4 y 5€.

También es posible visitar el anfiteatro romano, que sirvió de escenario de lucha para gladiadores y peleas entre animales. El precio de la entrada son 5€ por persona.

Nosotros no entramos en todos los lugares que se pueden ver en esta ciudad, de hecho si vuestra intención es acceder a todo, será mejor que le dediquéis el día día completo a Tréveris porque no tienen unos horarios muy amplios que digamos. En nuestro caso fue más una visita panorámica por el centro, por lo que en una tarde nos dio tiempo a conocerlo. Como por la mañana habíamos estado en Luxemburgo, cuando llegamos a Tréveris muchos de los sitios ya habían cerrado.

Sobre las 9 de la noche dimos por finalizada nuestra excursión por Trier y nos fuimos a dormir, al día siguiente nos esperaba un día intenso por los pueblos que quedan junto al Mosela.

Día 2. Bernkastel-Kues, Bremm, Beilstein y Cochem

Bernkastel-Kues

Nada más dejar Trier, salimos para el precioso pueblo de Bernkastel-Kues, también junto al río Mosela. Están a una distancia de 50 km y se tarda unos 42 minutos en llegar de uno al otro.

Nosotros dejamos el coche en el parking de pago que hay justo debajo del puente, es el Parkplatz Moselufer Kues. Este parking no es gratuito e iba con moneda, con un par de euros os dará para dar una vuelta bastante amplia y decente por la parte antigua del pueblo. Fue uno de los lugares que más nos gustaron y os recomendamos ir pronto, más que nada por las fotos. Se llena mucho y van muchos grupos, por lo que coincidir con todos ellos a la vez es terrible y resta encanto al sitio.

Bernkastel-Kues pueblo bonito en Alemania
Bernkastel-Kues

La Oficina de Turismo la tenéis en la Gestade, si aparcáis en el mismo sitio que nosotros la vais a ver rápidamente nada más llegar al otro lado del puente. Nosotros les pedimos un plano, pero la verdad que luego vimos el pueblo como más nos apeteció e íbamos evitando gente a la par que nos metíamos por las calles que más nos llamaban la atención. Como curiosidad os contaremos que el edificio en el que se encuentra la Oficina de Turismo, fue la escuela del pueblo hasta mediados de 1970 y desde septiembre del año 2000 es la actual oficina.

En lo alto del pueblo se encuentran las ruinas del Castillo Landshut, por lo que debe tener unas vistas muy bonitas pero nosotros no llegamos a pasar. Os podemos contar del castillo que su primer dueño conocido fue Adalbero de Luxemburgo, cuya hermana era una emperatriz alemana. Tras ser vendido en varias ocasiones, la fortaleza quedó en manos de Boemund the Warsberg, quien sentía predilección por Bernkastel y proporcionó generosos fondos al castillo para poder construir fuertes pilares, muchas cámaras e imponentes torres. Después de ser remodelado, el castillo pasó a ser la residencia de verano de Arzobispo de Trier durante varias décadas, hasta que un incendio lo destruyó en el año 1692.

Cerca de la oficina nos queda la Iglesia de San Miguel (Pfarrkirche St. Michael) la fachada de estilo barroco fue reconstruida en el año 1968. Nosotros no pudimos acceder al interior porque la encontramos cerrada y en obras. Os recomendamos recorrer la calle Mosel (Moselstrase) ya que en ella vais a poder ver algunos de los rincones y spots más encantadores de Bernkastel. Al final de esta calle os encontraréis con la fuente de los osos, tiene como característica que los osos están en formas extrañas, fue diseñada por el escultor Hanns Scherl en 1968/69. El oso es el animal más representativo de Bernkastel, la plaza con la fuente está en la calle Graach. En esta calle se encuentra también el Museo de Historia Local, con documentación de la historia antigua de la ciudad.

Otro de los lugares imprescindibles para ver en Bernkastel-Kues es la plaza del Mercado, rodeada de típicos edificios con sus entramados de madera de los siglos XV y XVII. Aquí también se encuentra el Ayuntamiento, la fuente Michaelsbrunnen y la famosa Spitzhauschen. Esta peculiar casa es muy fotografiada porque es una casita muy estrecha con los típicos entramados de madera por todas las fachadas y fue construida en el año 1416.

Tras recorrer tranquilamente Bernkastel, tomarnos unos cafés, comprarnos unos ricos pretzeles y luego seguimos para el meandro de Bremm.

Bremm

Habíamos visto por internet fotos increíbles de un meandro y resultó ser el de Bremm, por ello no dudamos en ir a conocerlo. Si os apetece ir a vosotros también, os recomendamos aparcar en las plazas gratuitas que hay junto a la iglesia del pueblo. Quedan muy cerca del cementerio de Bremm y aunque no hay demasiadas, en temporada baja no creo que tengáis problema.

Tenéis que ir por el sendero de Calmont, veréis que hay varios carteles que indican el inicio junto a la Iglesia. El camino sale junto a los viñedos y aunque en general es estrechito, tampoco es peligroso. No obstante solamente recomendamos hacerlo a aquellas personas que estén ágiles, porque de lo contrario entre lo estrecho que es, las cuestas y bajadas que tiene, lo podéis pasar un poco mal.

Nosotros no llegamos hasta arriba, de hecho a medida que avanzas deja de verse el meandro completo. Al final estuvimos caminando unos 20 minutos y decidimos dar la vuelta, sacamos las fotos que más nos gustaron y nos fuimos a Beilstein. Esta visita os podrá llevar como una hora más o menos, obviamente si hacéis el camino completo será bastante más. La foto de este lugar es la que os hemos dejado en la portada del post ¿Qué os parece? Nosotros tuvimos un poco de mala suerte con el tiempo y estaba muy nublado, de hecho al rato comenzó a llover y ya no paró hasta el día siguiente.

Beilstein

Se trata de uno de los pueblos más bonitos que visitamos durante nuestra ruta por la región del Mosela. Es un pueblo que queda muy cerca de Cochem, es bastante pequeño y se ve rápidamente.

Aparcamos en las plazas de los parkings que quedaban antes de llegar al pueblo y no pareció que hubiera máquinas, por lo que nos fuimos directos a conocer Beilstein. Como os hemos adelantado, es un pueblo bastante pequeño, pero las callecitas tienen mucho encanto.

Beilstein pueblo bonito de Alemania
Beilstein, en Alemania

Nosotros nos dedicamos a recorrerlo a medida que íbamos subiendo en dirección al castillo. Una vez en la puerta vimos que solamente costaba 3€ por persona y decidimos entrar. El castillo de Metternich se encuentra en lo más alto del pueblo, con unas vistas privilegiadas sobre el Valle del Mosela. Tenemos que advertir que está bastante destruido y que solamente queda en pie una torre a la que si es posible subir. Fue una pena que nos hiciera tan malo, porque un día despejado debe estar realmente precioso. Arriba hay una cafetería para tomar algo, por si os apeteciera y también tienen baños (aunque son de pago).

Por contaros un poco de la historia del castillo, os diremos que la fortaleza estuvo en manos del aristocrata von Braunshorn en el año 1268. Fue pasando por varias manos, hasta que en el año 1637 los von Metternichs se hicieron con la fortaleza. En el año 1689 el castillo fue destruido por los franceses. El último propietario fue el canciller del estado austriaco Metternich. Ahora el castillo es propiedad privada de la familia Herzer.

El castillo cuenta con 25 metros de altura, la zona interior está rodeada de edificaciones y muros. Solamente se conservan las celdas de la parte oeste y en el muro sur se puede apreciar la chimenea de la sección este. La entrada principal tiene edificios contiguos y la sección frontal del castillo es una torre redonda. En el camino principal podemos encontrar una puerta de arco redondeado y los establos quedaban unidos con un muro a modo de defensa.

Tras visitar el castillo fuimos a la iglesia de Beilstein, que nos pareció muy bonita y el acceso era gratuito. Luego la lluvia empezó a caer bien fuerte, por lo que tuvimos que volver al coche y seguimos para Cochem. Beilstein es un pueblo muy mono y sin gente creemos que se puede ver en una hora, lo mismo si está muy lleno os lleve algo más de tiempo porque costará más conseguir las fotos. También creemos que es un pueblo que si está muy masificado no se debe disfrutar tanto, porque al final son rinconcitos muy monos pero si hay que ir en procesión, no es lo mismo. Nosotros tuvimos «suerte» y como se puso a llover, la poca gente que había desapareció.

Cochem

La última visita del día fue para conocer Cochem, tardamos unos 10 minutos en coche en llegar desde el pueblo anterior. En Cochem pasamos una noche y nos alojamos en un hotel muy céntrico por lo que nos tocó aparcar en la calle y pagar. Como era un parking público no fue tan caro como los 20€ que nos metieron en el del hotel del día anterior. En Cochem, así como en todos los pueblos del Mosela hay que pagar por aparcar, pero a partir de las 20 horas y hasta las 8 de la mañana suelen ser gratuitos. Todo lo relacionado con el coche, alojamientos y sitios para comer, os lo detallamos en el post con los preparativos del viaje.

Castillo de Cochem
Castillo de Cochem

Nada más llegar a Cochem dejamos el coche en el Moselpromenade y nos fuimos al hotel. Luego nos fuimos a caminar por el centro a pesar de la lluvia incesante. Dimos una vuelta por la Marktplatz y luego subimos caminando hasta el castillo. Cuando llegamos ya no estaba abierto, por lo que hicimos alguna foto pero nada decente porque estaban cayendo chuzos de punta.

Cochem es un pueblo pequeño e ideal para recorrerlo tranquilamente, lo que os puede llevar un par de horas (sin entrar al castillo). Si además añadís la fortaleza, seguramente sea alguna hora más.

Os recomendamos dar un paseo junto al río por ambas orillas, ya que desde los dos lados hay unas vistas muy bonitas con el pueblo y el castillo en lo alto. Nosotros no pudimos verlo en todo su esplendor por culpa de la lluvia, pero sabemos que este pueblo con buen tiempo debe ser un espectáculo y seguro que se llena, por lo que no lleguéis muy tarde.

Después de mojarnos por la calle de Cochem nos fuimos a cenar y luego a descansar al hotel, había sido un día duro y estábamos destrozados. En este pueblo tomamos una de las cenas típicas más ricas de todo el viaje, os lo contamos en el post de los preparativos.

Día 3. Puente de Geierlay, Castillo de Eltz, Treis-Karden, Zell y Traben-Trarbach

Geierlay

El tercer día amaneció muy lluvioso y estuvo así hasta pasadas las 12 del medio día, por lo que nos tocó ver el puente colgante bajo la lluvia.

El pueblo donde se encuentra este famoso puente colgante queda a unos 30 minutos de Cochem, al principio dudamos si ir primero al Burg Eltz o al puente, pero creemos que es mejor ver el puente sin gente o por lo menos intentarlo. Nosotros como podéis ver en la foto de abajo, no lo conseguimos a pesar de que estaba diluviando. También es cierto que nos pasamos un viernes Santo y había mucha gente paseando con los niños y de vacaciones.

Puente de Geierlay en Alemania
Puente de Geierlay en Alemania

Para llegar al puente hay que caminar unos 15/20 minutos por un sendero que sale del pueblo. En Morsdorf nos encontramos que estaba prohibido aparcar en casi todas partes a excepción del parking habilitado. Este parking cuesta 10€ las primeras 4 horas, por lo que aprovechadlo y no corráis en exceso porque los 10€ están garantizados aunque aparques media hora. Cuando nos íbamos del pueblo vimos que había otro parking a las afueras, por lo que no sabemos si este puede ser algo más económico.

Una vez que aparcamos fuimos siguiendo las señales que indicaban el camino hasta el puente. Había dos diferentes, la que ponía hike y la que no. Nosotros fuimos por el sendero que estaba asfaltado porque al estar lloviendo no queríamos ponernos de barro hasta las orejas.

Una vez en el puente nos hicimos algunas fotos y cruzamos al otro lado. Si tenéis vértigo os puede dar impresión porque se mueve, más todavía si hay mucha gente. Por lo que pensadlo antes de cruzar que luego en medio del puente ya no se puede hacer nada. Leire, tiene vértigo y pudo cruzarlo aunque cuando se movía mucho daba bastante respeto. Tras la visita regresamos al parking y nos tomamos un rico café en la cafetería de al lado, por cierto es recomendable que vayáis al baño antes de pedir. Os decimos esto, porque el baño es de pago pero luego te lo descuentan de la cuenta del bar.

Burg Eltz

Tras la visita del puente nos fuimos hasta otra de las paradas imprescindibles en toda ruta por el Valle del Mosela, se trata del imponente Burg Eltz. Desde la parada anterior tardamos unos 35 minutos en llegar con el coche.

La visita al castillo no es nada barata, si haces el pack completo dos personas se pueden llegar a gastar unos 40€. También es cierto que cabe la opción de gastarse únicamente 4€ o nada si es que vais en temporada baja.

El parking cuesta 4€ (cuando el castillo está abierto) y este pago lo vemos bastante complicado de salvar, salvo que lleguéis caminando desde el pueblo. Ir caminando hasta la entrada del castillo es gratuito, pero si cogéis el shuttle bus que va y viene, este tiene un coste de 2€ cada trayecto. Lo más caro es la entrada al interior del castillo porque cuesta 14€ por persona.

Burg Eltz
Castillo de Burg Eltz

A nosotros nos pareció una pasada gastarnos 28€ en entrar en un castillo, lo mismo fuimos unos tacaños…pues puede pero tampoco estábamos nada convencidos de si iba a merecer tanto la pena. ¿Habéis entrado? Si es así o tenéis la firme intención de entrar, ya nos diréis cómo fue la experiencia por si tenemos que volver corriendo a verlo.

Lo que si hicimos fue dar una vuelta caminando por los alrededores, de hecho subimos hasta lo alto de una colina para poder ver la fortaleza desde el lateral que NO tiene andamio. Una de las cosas que nos encontramos durante nuestra visita en abril de 2023, fue un andamio en toda la puerta del castillo. A pesar de esto no penséis que no hay gente, estaba lleno. No obstante entre autobús y autobús es bastante factible hacerse alguna foto decente.

Nosotros decidimos subir hasta lo alto de la colina y hacernos fotos con el castillo de fondo. Ojo que la colina no es la del sendero, para llegar hasta aquí (la de la foto de arriba) hay que ir por un camino de tierra y si ha llovido te puedes poner hasta arriba de barro, jeje. Después de caminar por los alrededores de la fortaleza, bajamos hasta el parking y regresamos al coche y nos fuimos para Zell, tras una breve parada en Treis-Karden.

Treis-Karden

Desde el castillo hasta el pueblo se tardan unos 18 minutos con el coche. Lo bueno de este lugar es que no tuvimos que pagar por aparcar, lo malo que tampoco lo vimos como un indispensable en la ruta y nos fuimos rápidamente.

Habíamos leído que se trataba de un pueblo que tiene mucho encanto con una calles muy bonitas, pero realmente después de haber visto Beilstein y Bernkastel, como que no le encontramos la gracia. Estuvimos muy poco rato por aquí y rápidamente pusimos rumbo a Zell.

Zell

Tardamos 35 minutos en coche en llegar a Zell, lo mismo resultamos un poco pesados con el tema de los tiempos pero es que creemos que es necesario que sepáis las distancias. De esa forma podréis haceros una idea de lo que se tarda en llegar de un lugar a otro y vais a poder estructurar mucho mejor vuestro viaje.

Una vez en Zell le pusimos un par de monedas al parking y nos fuimos a dar un paseo por la calle principal. Lo que más nos sorprendió de este pueblo es que absolutamente todo estaba orientado al vino. La mayoría de las tiendas vendían botellas de vino y productos relacionados con dicha bebida. También vimos varios restaurantes y cafeterías en los que la gente principalmente estaba bebiendo vino, por lo que si os gusta es parada obligatoria.

Quizás habréis visto fotos de fuentes con un gato negro o una rotonda con un enorme gato negro en el medio, pues están en Zell. La fuente queda en el centro del pueblo y se llama Zeller Schwarze-Katz-Brunnen, la rotonda del gato la vimos de pasada a la que nos íbamos. Se trata de la Schwarze Katz Kreiselfigur, es un gato negro sobre un barril que está sujetando una copa de vino (muy curiosa).

Traben-Trarbach

A 16 kilómetros de Zell queda Traben-Trabach, una ciudad que antes eran dos distintas. Hay documentos del año 820 que hablan de la ciudad de Traben, mientras que de Trabach no lo hacen hasta el año 1142, por lo que hay unos 300 años de diferencia entre ambas ciudades.

Aquí podréis visitar el castillo de Grevenburg que fue construido en el año 1350 por Graf Johann III, hijo del Conde de Loretta de Starkenburg. El castillo ha cambiado de dueño hasta en 13 ocasiones, pero en el año 1734 fue tomado y destruido por los franceses. A día de hoy solamente se conserva una de las fachadas de la casa del comandante.

Lo que más nos gustó del pueblo, o lo que más llamó nuestra atención fue la Brückentor, símbolo de la ciudad de Traben-Trarbach y fue construida en el año 1945.

Valle del Mosela en 3 días
Brückentor en Traben-Trarbach

Tenéis la oficina de turismo en la parte de Traben, además desde este pueblo también salen barcos que realizan recorridos por el Mosela. El pueblo no es feo, pero si vais muy justos de tiempo creemos que es bastante prescindible.

La última noche que pasamos por la zona del Mosela dormimos en el pueblo de Morbach y luego a la mañana siguiente regresamos a Luxemburgo porque queríamos visitar algunos pueblos del país como Vianden o Esch-sur-Sure. Así dimos por terminado muestro road trip por el Valle del Mosela, un viaje que se nos había caído en otoño del 2020 y que conseguimos hacer realidad en abril de 2023.

Antes de despedirnos os recordamos que abajo están las entradas relacionadas y que en nuestro perfil de Instagram vais a encontrar muchas fotos y vídeos de nuestro viajes, por si queréis seguirnos por la red social.

¡Hasta pronto viajeros!

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